457. Mi huerto, mi matrix.
Esa sensación de control se desvanece en pocos segundos, recolectar coliflores difiere mucho de arrancar cebollas, esta hortaliza enseguida toma las riendas, te mira a los ojos y te restriega por la cara su estirpe fractal, princesa de un universo binario donde la imperfección humana nos acaba relegando a las mazmorras.
Pero renace mi naturaleza predadora: "Ya disfrutaste lo tuyo, vas directa a la olla...o no". Porque ¿quién puede con una coliflor entera? las familias numerosas ya pasaron a la historia. No hay más remedio que dejar la mitad para otro día, y cada vez que abra la nevera estará allí apagando y encendiendo la luz...
Para el invierno que viene un reto nuevo, plantaré romanescus, la col matemática.
Etiquetas: txt
1 Comments:
me agrado la disertiva pero date una vuelta por el sicologo
Publicar un comentario
<< Home